Sábanas ajenas, Borgoñas a orillas del Duero… y una ratafía catalana
Mentiría si dijese que mi trabajo me permite viajar y rozar sábanas ajenas cada noche en un puerto distinto-¡ya me gustaría!… Alguna cata, congreso y poco más, el resto del tiempo al pie del cañón o sacacorchos, si es verdad…
